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viernes, 17 de julio de 2015

BREVES CONSEJOS PARA CONFIGURAR UNA TIENDA




En esta entrada vamos a hablar de aquellos aspectos que hacen que un cliente entre en un lugar determinado sin motivo aparente y a veces se ve inducido a comprar algo que no buscaba y eso es porque, probablemente, ese lugar ha usado técnicas del marketing que conjugan una mezcla de color, música, colocación del lineal, olores… que inducen a sensaciones favorables para la compra. De hecho lo que está pasando es que la persona está relacionando inconscientemente sensaciones procedentes de sus cinco sentidos y las vincula a ideas que generan ciertas emociones ligadas a la experiencia.




Así vamos a definir ciertos estilos que convienen a un local; tenemos por un lado las tiendas racionales que son las que el cliente relaciona para reponer cosas que le faltan. En este local el orden ha de ser prioritario y todo ha de ser muy bien organizado. Pensemos en tiendas como FNAC, MEDIA MARKT…, en otro orden tenemos las tiendas de concepto: que se estructuran alrededor de una idea que significa lo que la marca tiene como valores o actitudes. Ejemplos Zara, Mango en plan minimalista, o Macson para gente elegante. Por otro lado tenemos las tiendas temáticas o de estilo de vida: se persigue un estilo de vida como puede ser una cafetería que de oportunidad a seguir recitales de poesía en su centro para literatos. Tenemos las tiendas sensoriales: donde se da importancia a inventar una experiencia que determine el placer de disfrutar de un producto y que le llega de una forma diferente como puede ser Starbuck, tal vez, en cuánto se llegan exponer elementos ajenos a la copa como pueden ser sacos de café, sofás para estar como en casa, e incluso como es el proceso de elaboración, tal vez, una bodega de cava con guía, y donde el cliente puede incluso percibir los aromas del producto en el ambiente.

No obstante, si quieres inspirar grandeza, exclusividad hay una serie de factores que te pueden permitir una diferenciación clara con respecto a otros negocios que ofrecen productos similares:

El espacio, por ejemplo, si este es muy amplio, diáfano, luminoso puede dar sensación de lujo ya que en unas superficies despejadas, con poco espacio a cubrir y luz natural se está transmitiendo al que entra lujo porque le parece un lugar limpio. Pero claro, si potencias un negocio de alto standing debes ubicarlo en un barrio donde haya los grandes del sector y los mejores clientes del mismo.

La iluminación: Si esta es muy fría y potente, más dinámico y relajante será el ambiente. Por tanto, si apostamos por la calidez la iluminación va a tener que ser indirecta, que invita a estar más tiempo, no es intrusiva y puede favorecer una compra. Pero en un lineal, aunque el interior deba ser suave, debe focalizar el producto que queremos reforzar para darle un cierto protagonismo, el foco de luz será más directo en él, pero se procurará dar contraste visual a todo el conjunto para no desentonar. 

El escaparate: Se ha de dejar espacio entre la mercancía y no se ha de mezclar gamas de productos. Han de dar idea de lo que se va  encontrar dentro. En una joyería de lujo un reloj exclusivo y caro debe aparecer solo y nunca rodeado de otras joyas para exponer que es algo de gran valor. Es decir, que cuánto más valor tenga el producto más solo ha de aparecer. Sin embargo, en tiendas que tratan de mostrar un conjunto de estilos de vida, como puede ser en la ropa, lo que se trataría es crear un ambiente que active una experiencia y se integra los elementos, es decir, los diferentes partes de una vestimenta.

Distribución de la mercancía: En las tiendas de gama intermedia puede ser necesario poner varios artículos unos cerca de otros, pero si busca algo mejor, más alto, se recomienda tener poca mercancía a la vista para transmitir que lo que se ofrece allí es algo exclusivo y que desaparecerá de sus posibilidades si no se da prisa en adquirirlo. Y por motivos estudiados, el cliente suele ir hacia la derecha por lo que es conveniente situar los elementos de peor salida en esa dirección.
El sonido: La música se sabe que puede crear buen ambiente para vender. De esta forma, si somos supermercados y colocamos música italiana vamos a activar el recuerdo en la gente de la pasta, por ejemplo. Mientras que en una tienda de ropas puede ir bien la música pop rock y algo de house. Y si eres de una tienda ecológica lo mejor son sonidos relajantes de la naturaleza así como en centros sanitarios o estéticos.

Los colores: El amarillo, llama la atención por lo que va muy bien para llegar las ofertas. Mientras que el blanco, malva, azul o gris transmite más profesionalidad y va bien para locales pequeños. Los colores ocres van bien para instaurar un ambiente en el que la gente se quede más tiempo ya que despiden calidez. El negro es el color de la elegancia, el rigor y la seriedad y va bien para los despachos profesionales muy formales y el gris resta un poco está sensación para cuando no se quiere mostrar una imagen tan formal pero si madura. Por otro lado, el verde o el azul pueden dar sensación de relajamiento por lo que son indicados para centros de belleza o médicos. El naranja: apela a la creatividad o imaginación. El rojo estimula la acción, lo vemos en el media markt o el worten donde interesa que la gente vaya pasando por las diferentes secciones.

miércoles, 10 de abril de 2013

Renovación de un producto



En esta nueva entrada vamos a hacer un repaso usando a Donuts: un clásico que se reinventa, cuando presentaron el formato en envase de plástico.

Se va a formular la siguiente pregunta sobre el tema del producto dentro del marketing mix analizando los componentes del producto Donuts, destacando cómo ha influido en cada uno de ellos el proceso de renovación.

La calidad: la calidad es uno de los atributos más valorados por los consumidores y, en el caso de Donuts, al tratarse de un producto alimentario que puede ser consumido también por muchos niños, este atributo gana mayor peso. En un principio podríamos deducir que el cambio de presentación no afecta las calidades intrínsecas del producto respecto a sus materias primeras, por ejemplo. Pero el nuevo envase sí determina una mejor conservación del producto y, por lo tanto, mejora su calidad como capacidad para satisfacer las necesidades de los consumidores, puesto que ofrece una mayor duración del periodo óptimo de consumo, el cual redunda en su famoso “reclamo : “tu Donuts fresco".

El diseño, envase y etiquetado: sin duda, el componente que más ha sido modificado en la renovación del producto. En concreto, el envase es el protagonista del cambio. Su nuevo formato le permite una mayor conservación y facilidad de uso/consumo. Podemos considerarlo incluso un elemento de diferenciación otros productos de pastelería industrial. Los cambios en el etiquetado no han sido tan drásticos pero sí pretenden ser un instrumento de comunicación integrado a la nueva campaña de publicidad, como complemento de atracción y recuerdo espontáneo en el punto de venta.

La marca: es uno de los valores más fuertes del producto, tanto por su grado de notoriedad como por su “larga historia" al mercado. Aunque parezca que no ha sido uno de los componentes sobre el qué se ha trabajado, no podemos olvidar que la mejora de la presentación influye en la calidad percibida y que la nueva campaña de comunicación también incide de manera directa en su notoriedad y lealtad, todos ellos valores de la marca.

El servicio al cliente: quizás es el componente sobre el cual parece que menos se ha trabajado de manera directa. A pesar de esto, hay que tener en cuenta que el grado de facilidad en el consumo de Donuts ha mejorado con la nueva presentación y, con esto, aumenta el valor obtenido por los consumidores.